jueves, 25 de abril de 2013

CARTA DE UN DESAHUCIADO.

Si alguien en este momento me preguntara como estoy, me forzaría a decir que estoy bien, ocultando la tristeza y amargura que llena cada espacio vacio que ella dejo en mi vida y esta apunto de hacerme estallar, tendría que ocultar la decepción que hay en mi, por no ser lo que una vez quise, por no lograr ser lo que siempre me propuse, por no luchar por lo que mas ame en el mundo.

Y aunque es estúpido decirlo quiero ocultarle al mundo lo vacio que me puedo llegar a sentir (y es estúpido porque nadie en el mundo tiende a preocuparse mas que por si mismo), pues entendí eso de que hay personas que llenan momentáneamente de alegría mi insignificante vida, así como muchas veces yo llene la vida de muchos de manera momentánea.

Hoy es uno de esos días en  los que  solo quiero morirme, pues siento que de una manera paradójica podría sentirme vivo, quiero que la vida me golpee fuertemente para despertar de este coma en el que se refugia mi alma a razón de su partida, una partida que no dejo mas que resentimientos y complejos espirituales en ese momento en el que con sus besos me sentía el dueño del mundo.

Quiero en un minuto de su tiempo olvidar que con ella nunca fui feliz, aunque no sobra decir que muchas veces intente creerlo y ciertamente muchas veces lo creía y que por cumplir sus sueños deje los míos de lado, sueños que ahora me pesan pues se convirtieron en cargos de conciencia que pesan mas que cualquier sentimiento de culpa interno de un mártir.

Quiero caminar nuevamente por los rincones oscuros de mi mente, buscando la luz que recuerdo vagamente haber olvidado en uno des estos, ir desempolvando todos los recuerdos que me convirtieron en lo que soy, recuerdos de momentos vividos y perdidos, de victorias perdidas y ganadas, recuerdos que ahora son solo recuerdos.

Quiero poder volver a ese 21/03/11, y decirle no a lo que jamás permitirá sanar las heridas de mi corazón y redirigir mi vida a un horizonte mas claro, quiero poder vivir sin estos que me amarra a ese oscuro deseo de vivir sin amor y de no morir en el intento de ser lo que una vez fui y ahora no quiero ser.
Quisiera poder decirle a esa persona que en la vida no todo es color rosa, que los payasos también lloran, que como me han enseñado una sonrisa puede esconder tristezas, desilusiones, miedos y frustraciones, que un “estoy bien” no significa que realmente lo este; pero tendría que mirar sus ojos, y darme cuenta de que no soy el único que tiene problemas en la vida y que probablemente cuando yo le regrese la pregunta ella se vera obligada igual que yo, a esconder sus tristezas, desilusiones, miedos y frustraciones.

Tal vez el mundo este mejor si a esa pregunta de “¿Cómo estas?” y a millones de preguntas mas solo respondiéramos lo que a la otra persona le gustaría escuchar, aunque yo pienso que deberíamos dejar de vivir con ese miedo de que esa persona no entienda lo que sentimos y empezar a entender lo que sienten las demás personas.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario