Hoy tomo nuevamente lápiz y papel dejando volar mi imaginación, y la muza que moría en mi se aferra a mis brazos buscando un poco de calor, pidiendo respuestas a el tiempo en que decidí dejarla y buscar vida sin ella, lentamente voy sintiendo su corazón, mi corazón, me aferro a ella esperando que no muera, esperando que olvide el tiempo en que la deje morir, en que intente olvidar sus palabras, su sonrisa, su mirada, lloro en desahogo esperando que mis lagrimas calienten su corazón, oro pidiendo que no se aleje de mi, la abrazo con fuerza y su cuerpo empieza a tomar calor, de sus ojos aun sin brillo salen gotas que mojan mi culpa, con una sonrisa me dice que todo esta bien, que todo pasara , el silencio rodea la escena, todo parece tranquilo, cada vez me abrazo a ella con mas fuerza y aun con delicadeza esperando no lastimarla, pasa el tiempo y aun así nada pasa, todo se congela, nada se mueve, todo es estático, el mundo sigue girando pero para ella y para mi, nada pasa.
De pronto el silencio se rompe y unas palabras salen de su boca, de mi boca, “Te Amo” nada podría ser mejor y aun así nada podría ser peor, la culpa se vuelve mas grande, pero aun así es mitigada por la inexplicable alegría que me ocasiona decir, y oír esas palabras. Lentamente me levanto del suelo ella con una sonrisa en su rostro, esa sonrisa que te dice que todo esta bien, empieza a bailar en mi mente, cada paso es un perfecto movimiento de torpeza y delicadeza, es como ver un niño que empezando a caminar intenta corre y volar; mis manos, que se mueven al compas de sus estrepitosos y torpes movimientos, intentan describir inútilmente la sinfonía de su cuerpo, ella toma mis manos y entre jalones me invita a bailar con ella, mi cuerpo es mas torpe que el de ella, cada uno de mis movimientos es peor que el anterior, cierro los ojos esperando que esta pesadilla termine, me detengo bruscamente y ella ya no estaba, pero en mi ardía un fuego familiar algo que ya había sentido antes algo que extrañaba sentir hace tiempo. Ella es ese fuego, que con cada movimiento me inspira a escribir más sobre ella, aquella muza que aunque conozco no he visto y aunque la amo aun no he besado la delicadeza de sus labios.
Escribo a esa muza que vive en el mundo, pero también en mi corazón, a esa muza de ojos dulces, sonrisa encantadora y hermoso corazón, aquella con la que sueña mi deseo y la que anhelan mis brazos poder tener, aquella muza que hoy ha renacido en mí.
¿Donde esta mi bella muza? ¿Dónde se esconden tus ojos? ¿Dónde tu bella sonrisa? Ven a mi que esperando estoy y mi vida no es vida sin tu amor.
