martes, 7 de mayo de 2013

Una historia jamas contada.

Hace un tiempo, cuando todo en mi vida pintaba ser perfecto, de ese color rosa que hablan los libros, cuentos, novelas y en fin casi todo el mundo, ese momento en el que sientes que todo lo puedes conseguir con tan solo estirarla mano, dos palabras cambiaron la forma de ver mi vida y cambiaron la percepción de las cosas a una manera mas realista y no tan idílica.
Todo comenzó con un recurrente dolor de cabeza que paso de ser una simple migraña tradicional a convertirse en una verdadera molestia que me hacia perder el conocimiento, tener sangrados recurrentes y dejar por completo muchas cosas por las que estaba luchando, pues ese taladro en la cabeza me distraía de todo en lo que ponía mi vista. Después de muchos análisis y exámenes médicos, y aun así después de pedir a Dios, (esa fuerza poderosa que pensaba que estaba haya en el cielo mirándonos como desde una gradería, distante e incluso algo despreocupado de todo lo que a nosotros nos pasaba), que no fuera algo mas que una migraña algo fuerte y que lo único que necesitara fuera un poco de descanso y uno que otro medicamento que pudiera sacar ese dolor de mi cabeza para continuar con mi vida. Una y otra vez llene mi día de esas peticiones, esperando tal vez que Dios me escuchara o tal vez para creerme que si a la primera no me escuchaba lo haría a la segunda sino a la tercera y así sucesivamente. Pero algo paso Dios no escucho mi oración y la noticia llego, como un cañonazo que derriba muros, esas dos palabras “TIENES CANCER”, derrumbaron toda la vida perfecta que yo me había planeado y ahora me pedía reestructurar una nueva, basándome en una enfermedad que no esperaba tener.
Cuando me dieron la noticia, sentí tanta decepción de lo que era, pues me sentí tan insignificante para el mundo y para el mismo Dios pues sabia y había escuchado que Él a lo largo de La Biblia (un libro que sabia que existía, pero que jamás había leído), había curado mucha gente, hasta había resucitado a otros, entonces ¿por que a mi no me curaba un cáncer?, ¿que me faltaba a mi para ser curado? ¿Por qué Dios decidió ignorarme?
Cuando llegaron los tratamientos y con eso, avanzaba a mi enfermedad también avanzo mi idea de que los milagros de Jesús no era para mi, de que eso era para otra gente que  tal vez si lo merecía. Un día en una de esas torturas medicas que los médicos llaman radio terapias una enfermera me dijo algo como “Ten fe en Dios, pues el dio su único hijo para que todo mal fuera sanado de tu cuerpo”, ¿como se le ocurría a esta mujer decirme eso, en el estado en el que me encontraba? ¿Acaso era ciega y no veía como un maldito cáncer me consumía? O ¿tal vez el ciego era yo que jamás le di a Jesús la oportunidad de entrar en mí para ser sanado?
Recuerdo que ese día Dios quebranto mi corazón y cuando termino la radio terapia yo estaba llorando como un niño, nadie sabia por que lo hacia, esa no era la primera vez que pasaba por esa tortura, además siempre demostré ser un hombre fuerte que no necesitaba la ayudad de nadie, entonces ¿Por qué llora este hombre? Cuando salí de hay, y llegue a mi cuarto aun no podía dejar de llorar, y en la soledad de mi habitación le pedí a Dios perdón por todos mis pecados, tuve que hacer un esfuerzo para recordarlos todos, vencer mi orgullo de joven poderoso y pedir perdón a Dios perdón por todas mis faltas.
Dios hasta ese momento era un extraño, que ahora pasaba a convertirse para mí en el Padre mas amoroso del mundo, el Padre que siempre fue y que yo me negaba a reconocer. Después de eso una gran paz lleno mi vida, ya no sentía el peso de nada en mi cuerpo y sabia que mi había sido perdonado por todas mis faltas. Y aunque no fui curado del cáncer en ese preciso momento Dios jamás soltó mi mano en las siguientes sesiones de radio terapia que vinieron a mi, el era la fuente de mi fuerza y mi consuelo en esos momentos.
Después de unos meses el cáncer que se me había diagnosticado, había desaparecido para siempre, pero mi vida no podía volver a ser la misma de siempre, y aunque no doy conferencias frente a miles de personas contándoles el milagro de Dios en mi vida, se que los que lo han escuchado entraran en ese contacto con El.
Con esto no busco que te vulvas cristiano, que vallas a un templo, leas la biblia o busques de Dios porque, ni El mismo obliga a sus hijos a seguir sus caminos, o a reconocer a Jesús como su único salvador, porque la decisión de encontrarlo a El es solo tuya, pero déjame decirte que Dios se alegra cuando tú decides acercarte a El a buscarlo, amarlo y adorarlo como el Padre amoroso que es, es en ese momento en el que Dios abre los cielos en tu vida para que miles de bendiciones caigan sobre ti.

Se que con esto toque el corazón de alguno de ustedes, pues Dios mismo me dijo que lo haría.
¡¡Que tengan un Feliz Día, Dios los bendiga. Los guie y los cuide!!

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